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 Angel Zamora
La ayuda humanitaria a las víctimas del terremoto en Haití por parte del gobierno de los Estados Unidos representa una de las más extensas campañas de auxilio en la historia, donde el Consulado en Monterrey participa de manera activa, expresó Brian S. Quigley Jr.
En conversación con MONTERREY MAGAZINE, el Cónsul de Prensa y Cultura de la cancillería norteamericana en la ciudad advirtió que la presencia de los Estados Unidos en la isla caribeña es a largo plazo, ya que el proceso de reconstrucción podría tomar varios años.
“Con mucho gusto hemos respondido a la llamada del gobierno del presidente de Haití René Preval y estamos comprometidos a permanecer por largo tiempo con nuestros hermanos haitianos por la magnitud de la tragedia.
Quigley añadió que estos operativos se realizan en coordinación con el gobierno haitiano y el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas.
El 12 de enero del 2010 a las 16:53 horas, un terremoto de 7,0 grados en escala de Richter devastó la ciudad de Puerto Príncipe, capital de Haití, dejando un saldo de víctimas que asciende aproximadamente a 150 mil, así como más de 250 mil heridos, dejando además a un millón de damnificados.
Luego del temblor, el mandatario haitiano llamó al Presidente Obama para pedir ayuda inmediata, por lo que, desde entonces están trabajando de manera coordinada con el gobierno de Haití para identificar las prioridades.
“El Presidente Barack Obama, ha dicho que se encuentra en marcha una de las más extensas campañas de socorro en nuestra historia para salvar vidas y evitar una catástrofe aún mayor. En estos momentos estamos unidos con el pueblo haitiano que ha mostrado una fuerza tan admirable”, dijo.
Así, el Consulado norteamericano en Monterrey ha enviado a dos diplomáticos para apoyar tanto las operaciones consulares como las administrativas en la embajada de Puerto Príncipe.
Ellos son: Mary E. Grandfield, Cónsul y Jefa de la Sección Consular y Chris Hanson, Jefe de la Sección Administrativa en Monterrey. “Queremos ser parte de esta ayuda a la situación en Haití, son dos diplomáticos con mucha experiencia”, dijo “ellos se encuentran ayudando en las labores de rescate, repatriación y ayuda voluntaria”.
Junto con ellos, otro diplomático procedente de la cancillería en Nuevo Laredo así como una empleada mexicana del Consulado en Matamoros, también se han unido como voluntarios para ayudar en la causa por el pueblo de Haití.
“De manera particular, los consulados de los Estados Unidos en el noreste de México, también hemos respondido ante esta tragedia”, indicó. Quigley añadió que la presencia norteamericana en Haití no comenzó a partir del terremoto, ya que desde tiempo atrás han estado proporcionado ayuda al país caribeño.
“Ya de por sí teníamos una presencia bastante grande tanto en la embajada norteamericana a través de USAID, que es la agencia del gobierno brinda ayuda a los pueblos”, dijo.
Aunque el edificio de la Embajada de los Estados Unidos no sufrió daños por el temblor, lamentablemente se registró el fallecimiento de ciudadanos norteamericanos y haitianos que laboraban en la cancillería.
“Gracias a Dios, la embajada norteamericana es un edificio recién construido; está nuevecito y no sufrió ningún daño, eso nos permite tener una base de operaciones, en cambio otras organizaciones internacionales y no gubernamentales han sufrido mucho, como en el caso de las Naciones Unidas cuya sede se vino abajo y casi todos los edificios del gobierno haitiano.
“Todos hemos visto esas imágenes del palacio presidencial en Haití, es algo que uno no se puede imaginar, parece de película de Hollywood las imágenes de esos edificios caídos”, comentó.
El principal problema después del temblor fue que Haití quedó totalmente aislado del mundo al caerse la torre de control de su aeropuerto, además de que el puerto marítimo también resultara seriamente dañado.
Los medios de comunicación como la telefonía local, celular e Internet se encontraban fuera de servicio.
“Entonces, lo primordial era abrir Haití al mundo, por lo que el Departamento de Defensa Norteamericano ha mandado expertos al aeropuerto de Puerto Príncipe, donde han podido en un par de días establecer un control aéreo, habilitando además la pista vez para recibir aviones y reforzar la seguridad alrededor”, dijo.
Cabo señalar que, antes del temblor, el aeropuerto de Haití recibía un promedio de sólo tres vuelos comerciales diarios.
“Hoy, luego de la ayuda norteamericana, están llegando un promedio de 150 vuelos al día y hay una lista de espera porque todos los países del mundo están respondiendo y ofreciendo ayuda a Haití, hay muchos aviones que están queriendo llegar, pero el aeropuerto tiene una sola pista, entonces eso complica la situación”.
En cuanto al puerto marítimo de la capital de Haití, también estaba completamente destruido, pero a 10 días del temblor se ha logrado habilitar el 30 por ciento.
“No es mucho, pero de cero a 30 por ciento es suficiente para que los barcos puedan entrar la ayuda que viene de todo el mundo”, dijo, “también estamos tratando de reestablecer las redes de celulares, que están en este momento a un 70 por ciento”.
El Cónsul de Prensa y Cultura del Consulado norteamericano en Monterrey también felicitó al gobierno y al pueblo mexicano por la ayuda otorgada a las víctimas de esta tragedia.
“Ya ha mandado varios aviones el gobierno mexicano así como varios barcos y eso es en coordinación con la ayuda humanitaria de todos los países; es impresionante la buena coordinación y cooperación que hay entre nuestros dos gobiernos para asegurar que la ayuda llegue al pueblo haitiano, que está muy necesitado”, dijo.
El diplomático norteamericano también pidió paciencia a los mexicanos en los operativos de ayuda que se envían al país caribeño.
“Les pido al pueblo mexicano un poco de paciencia, porque cuando ocurre una tragedia así la primera reacción es querer ayudar y esta tragedia va para largo, no van a acabar en un día o en una semana las necesidades del pueblo haitiano; la ayuda se va a seguir necesitando dentro de unos meses e incluso durante años”, dijo.
El Presidente norteamericano Barack Obama ha dicho que de cada tragedia surgen oportunidades, citó Quigley.
“Creo que esto ha sido una oportunidad, poder trabajar conjuntamente para ayudar a nuestros hermanos de Haití que se encuentran en situación precaria; qué orgullo de estar aquí en Monterrey y ver la ayuda que se envía.
“Nosotros como gobierno norteamericano vamos a seguir ayudando a nuestros hermanos haitianos, bajo la coordinación de las Naciones Unidas, nos tienen ahí como otro socio y México está al lado nuestro junto con otros países”, concluyó.
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